miércoles, 21 de mayo de 2008

El mundo como voluntad y representación



El gran filósofo Arturo Schopenhauer, hacia mediados del siglo XIX, sorprendió al mundo intelectual alemán de su época con una obra que, tanto en su momento como posteriormente, sería mal leída y hasta subestimada. Dicha obra hacía hincapié en dos conceptos fundamentales: la representación humana del mundo, que enmarcaba su obra dentro del idealismo filosófico proveniente de la tradición platónica, y el poder de la voluntad en el curso de la vida. Para Schopenhauer la vida era voluntad, y la misma estaba presente en todo organismo vivo, sea animal como vegetal; pues para éste autor, la voluntad era algo así como una condición necesaria para que existiera vida. La voluntad había sido prácticamente subestimada en la historia de la filosofía occidental.



Para Platón la realidad era creada por la mente (ésto se conoció como idealismo). Lo repito, lo que llamamos comúnmente realidad no era más que una representación y creación de la propia mente; y en la creación estaba de alguna manera presente la voluntad de la que hablaba Schopenhauer. Si tomamos este principio como cierto, entonces podemos conjeturar que cambiando nuestra mente podemos cambiar nuestra realidad. Distintas culturas de Oriente han sostenido también que, la realidad tiene que ver con la forma en que percibimos eso que llamamos ingenuamente realidad. No conocemos al mundo más que, a través del mapa (como la denomina la PNL, que sería en este caso, nuestra mente) o si se quiere de nuestra representación: no tenemos más que representaciones del mundo, de la realidad. Nuestra representación es la que nos dice “lo que somos”, “lo que podemos o no podemos hacer”; ya que la vida de los hombres se construye a través del pensamiento. Somos lo que pensamos, lo que sentimos, lo que creemos, y hacemos. A lo que apunta mi reflexión es que hay un componente electivo en lo que somos, que es muy importante. No somos sólo una persona que mide 1 m. 83 cm. de altura, como en mi caso, somos más que nada la influencia del entorno familiar, la educación, la voluntad y de la representación subjetiva que tengamos del mundo. Lo repito: podemos cambiar la realidad cambiando nuestra mente. ¡Ojo! Yo no hablo de “negar realidades”, sino de decidir qué cosas de la realidad decidiremos que nos afectarán, ya sea positiva o negativamente; se trata de elegir lo que queremos ver en profundidad: aunque no lo podamos ahora ver, lo hemos estado haciendo desde que éramos niños. Nadie dejará de tener problemas en la vida, pero de lo que sí somos capaces y responsables es de asumir de qué forma esos problemas nos afectarán. No se trata de injerir un narcótico para ver las cosas color de rosa, sino de cambiar nuestra representación del mundo de una forma útil para nosotros y para los demás. Si sólo vemos la miseria del mundo como una causa determinante sobre nosotros nos trasformaremos en miserables. Yo pregunto, por ejemplo: ¿Qué piensan de Luis D’Elia? ¿Por qué será que piensan eso de él? ¿Creen que, a él, le importe realmente lo que pensemos de él, o usará ese hecho, más que nada como una herramienta política?




La PNL me enseñó que la mente es el arma más poderosa que existe, y si sabemos usar la mente en un sentido positivo, constructivo, creativo, útil para con nosotros y para con los demás, podemos llegar a construir realidades “positivas, constructivas, creativas, útiles” para nosotros y para los demás. Todo depende de nosotros, de nuestra fuerza de voluntad para cambiar, para mejorar al mundo desde nuestras acciones; pero primero debemos tener un mejor mapa con el cual “leer la realidad”. Nosotros decidimos si paramos de comer ahora y comenzamos a hacer dieta; si seguimos pensando que no podemos ir a hablarle ahora a la chica que nos gusta; si vamos a enojarnos con el mundo y a culparlo por todos nuestros problemas; o si aceptamos el desafío de cambiar para crecer como personas.



Según los físicos, la energía y la materia son parte de una misma naturaleza, y ambas existen de forma independiente y complementaria en el universo. Para los marxistas, que son materialistas, la energía no cuenta a la hora de producir cambios en la historia, por consiguiente no existe, es la materia la que determina la realidad del individuo; sin embargo, la energía es una realidad, ya que existe, y es fundamental para el desarrollo de la vida. Por otro lado, los físicos admiten hoy, que el mundo no es realmente como se ve: existen los átomos, y las partículas subatómicas que no pueden verse, los cuales a su vez producen energía, la cual ni es constante, ni está en equilibrio como para afirmar que las cosas sean de un único modo posible o mensurable. (Lean, si no me creen, algo sobre el principio de incertidumbre del físico Heisemberg)
Como les decía la vez anterior, el mundo cambia, y junto con él cambian las generaciones y las representaciones del mundo; y si el mundo puede cambiar con el curso del tiempo, las personas pueden cambiar también; ya que si algo me ha enseñado la historia es que las mentalidades cambian al cambiar los siglos. ¿Quién cree hoy en los súcubos y en los íncubos como creían en la Edad Media?



Por otro lado, todas las personas no vemos las mismas cosas, ni de la misma manera: eso está supeditado a la educación, a la acción del medio, a las experiencias personales, y a la construcción de una subjetividad más o menos positiva del mundo. ¿Quién cree que la tierra sea plana como quizás creíamos de niños? ¿Quién piensa hoy en día, que las mujeres tengan algo de malo en sí mismas como creyó erróneamente la tradición psicoanalítica durante algún tiempo (Freud era misógino), influenciada seguramente por la cultura hebreo-cristiana?



Modificar nuestra manera de ver las cosas de un modo más positivo lleva su tiempo: en la naturaleza hay tiempos, plazos, ciclos, para todos y para todo. Por otro lado, hay muchos componentes inconscientes que funcionan como resistencias al cambio. Lo que en la historia de la humanidad se ha escrito sobre el poder de la mente es inconmensurable, y les diría que no hay una sóla cultura que, desde la antigüedad, no haya tratado el asunto. ¿Cómo podemos seguir siendo deterministas sobre un asunto tan intrincado como es la construcción de una mente poderosa? Los existencialistas sostenían que las cosas son una vez que mueren: según el filósofo Heidegger, sólo somos cuando morimos, por eso "el ser es ser para la muerte". Yo les digo que ni así es siquiera, pues la memoria de los hechos pasados y de las cosas pasadas está en constante cambio. ¿Por qué? Porque la memoria forma parte de la subjetividad humana, tanto individual como colectivamente: y las sociedades no recuerdan su pasado de una misma y única manera todo el tiempo. Esto es una ilusión. La idea que se tiene de Rosas en la actualidad es muy distinta de la que se tenía de él, a principios del siglo XX. Lo mismo ocurre con el peronismo durante la década del sesenta y en la actualidad. Lo mismo corre para personalidades como Sarmiento, Alberdi y Mitre. ¿Cómo se lo recordaba a Sarmiento hace treinta años? ¿Cómo se lo recuerda hoy? ¿Por qué habrá cambiado? ¿Habrá intereses político de por medio?




¿Alguien ignora que la imagen o representación que nosotros tengamos de nosotros mismos y de los demás esté relacionado con los hábitos mentales (los historiadores de las mentalidades han hablado de actitudes mentales) que hemos ido incorporando desde pequeños? ¿Alguien cree que no se pueda cambiar nuestra representación del mundo, que estamos demasiado grandes para eso? ¿Alguien cree que lo que pensamos no afecta a nuestras acciones cotidianas? Pues se equivocan en todos los casos. La PNL propone en primer lugar, abandonar todo el lenguaje pasivo y expiatorio con el que habitualmente nos castigamos, del tipo: soy feo; estoy arruinado; no soy inteligente; estoy muy viejo para cambiar; no puedo parar de comer; voy a arruinarlo todo; etc. Empiecen a tratarse con las expresiones opuestas, tales como: soy lindo, estoy en un proceso de cambio y mi forma física va tomando tonalidad; soy inteligente; soy joven y aún puedo cambiar; puedo dejar de comer; voy a arreglarlo todo.
Créanme que, los cambios comenzarán a sentirse ni bien comencemos a dominar las emociones negativas que nos confinan hacia esa realidad en la cual estamos acostumbrados a desenvolvernos: hacia esa representación del mundo.

Nada más por hoy.
Un saludo a todos.

PD: En el próximo post, hablaré de un tema más light, de Caperucita Roja.

17 comentarios:

OliverX dijo...

Así me gusta. La mentalidad positiva se te tiene que notar, Gorrión. Este país tiene arreglo creando conciencia.
Sos vector de conciencia, lo sabés, es un arma poderosa. Pero todo vector tiene como primera obligación encontrar y consolidar nuevos vectores.
Abrazo grande!

Sparrow dijo...

Oliverx: Si uno transmite negatividad va a repeler a la gente, a las mujeres, a la salud, a todo, excepto a los mosquitos, que atacan a todos por igual. Pum!!! Ya está, ya lo maté...

Muchas gracias. Un abrazo.

Forbidden Reloaded dijo...

Mirá, son cosas muy profundas para mis tres neuronas, pero yo creo que las cosas son lo que son y nosotros creemos ´que son según la percepción que tengamos de ellas. Por otra parte yo no creía en los sucubos, pero me anoto para los dos del dibujo

Un fuerte abrazo

Mamerto Tetto dijo...

Papá, sos re nefasto...

Antes que nada dejame decirte que tu interpretacion del marxismo es incorrecta, y demasiado pedorra para ser tenida en cuenta por cualquier lector pseduo instruido.

En segundo lugar, tu discurso (asi como el de tu tan amado Schopenhauer) no sirve mas que para legitimar las desigualdades que, naturalmente, se dan ante la desigual distribucion del capital (tanto material como simbolico).

Es realmente una pena que haya tanta gente que piensa como vos, que cree en esa gilada de la "voluntad", que se cree "libre", y que cree poder controlar su vida. Me pone muy mal.

"La PNL me enseñó que la mente es el arma más poderosa que existe, y si sabemos usar la mente en un sentido positivo, constructivo, creativo, útil para con nosotros y para con los demás, podemos llegar a construir realidades “positivas, constructivas, creativas, útiles” para nosotros y para los demás. Todo depende de nosotros, de nuestra fuerza de voluntad para cambiar, para mejorar al mundo desde nuestras acciones;" Esto que pones aca es la bajada de linea mas despreciable del mundo, otro metodo de legitimacion.

Tu blog me da asco, y vos tambien. Saleme, prosistema.

Sos muy inocente, vos y los que creen estas giladas.

Sparrow dijo...

Hola Mamerto:

Bienvenido. Dejame que te cuente algunas cositas. No sé si sabrás lo que es la libertad de expresión, pero supogo que habrás oído hablar de ella alguna vez. He pasado gran parte de mi vida estudiando a conciencia, y desde los 19 a los 29 años no paré un segundo. Tengo un origen muy humilde, y sin embargo hice dos carreras: el Profesorado de Castellano y Literatura, y la Licenciatura en historia, que terminé de cursar el año pasado. Ahora tengo 30 años. Y sabés lo que he descubierto en todo ese tiempo: que "más importante que el conocimiento que tengas en la vida son las acciones que emprendas las que te hacen saber quién eres en realidad".
¿Cuántas acciones emprendiste en el último tiempo? ¿Eres acaso, de aquéllos que se la pasan culpando a todo el mundo de su inacción o de sus fracasos? ¿A cuántas personas ayudaste en el último año? Sabés también que aprendí, que perdemos demasiadas energías en pavadas, y no aprovechamos casi nada los pocos minutos de vida que nos queda aún por vivir. Trabajo muchas horas por día, por lo que no tengo demasiado tiempo para dedicarte a tu persona, como vos te has dedicado a la mía. Me alegra que te hayás tomado la molestia de leer "mi blog" y que hayas llegado a tu lapidaria conclusión sobre: las demás personas que leen este blog; la decadencia de mi obra, del asco que te provocan mis ideas subversivas. Quizás quisieras que la gente te pidiera permiso a vos, para leer lo que tenga ganas de leer, te informo que las personas son libres de decidir qué leer y qué no. De verdad, son libres
como vos también lo sos. Son libres para argumentar o para "injuriar" o para denigrar a las personas personas decentes, como hacen los miserables fracados sin éxito en la vida.

Mamerto, en la vida hay muchas cosas hermosas aún por descubrir, sólo hay que atreverse a mirarlas.

Te dejo algunas ideas para que las pienses, quizás te ayuden:

1º) Aceptar la libertad de los otros, es lo más difícil de ser humano.

2º) A determinada edad, hay que empezar a aceptar que la vida es algo injusta, por la propia dinámica que la misma tiene.

Por otro lado, te informo que, las personas que te ataquen en la vida lo harán por dos motivos:

1º) Por envidia y para proteger su propio ego. Recordá que, no será a vos a quién ataquen, sino a "su envidia"; su envidia le pide a "su ego" que lo proteja de la debilidad que sienten. Pero no será a vos ¿Sí?

2º) Por razones políticas, es decir por bajos y mezquinos intereses.

Pensaste alguna vez en la posibilidad de que eres realmente libre; porque lo sos, Mamerto.

Si querés podemos discutir argumentos del marxismo, pero te informo que, te voy a cobrar por ello, ya que eso hacemos los profesionales. No todo es gratis en la vida.

Saludos.

Sparrow dijo...

Forbidden Reloaded: Alguna vez he pasado por tu blog y no me pareció que tuvieras "tres neuronas" como decís, por el contrario, me pareciste una persona lúcida.
En ciencias sociales, los más difícil es determinar qué es un hecho y qué no lo es ¿Por qué creés que sea?
Muchas gracias por tus palabras.

Te mando un abrazo.

OliverX dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
OliverX dijo...

Gorrión:
Le contestaste de manera suprema, soberbia, impecable.
Pero, ¿sabés qué? Empezó toda su catarata verborrágica con un "Papá"...
Típico vocablo usado por "vivos criollos" quienes creen que se las saben todas, pero lo que no saben es que son el cáncer de nuestra sociedad diezmada culturalmente.
No aceptes su "regalo", que se lo quede todo para él.

Sparrow dijo...

Oliverx: Un abrazo!!

Jorge - cinenovedades dijo...

Sparrow: Primero y principal felicitarte por el post, es lo mejor que has escrito (vale aclarar que son todos grandes artículos!). Realmente excelente.

Te voy a contar una pequeña historia (en realidad abarca 15 años de mi vida) lo más resumida posible.

Quizás habrás oido hablar de personas que sufren de acúfenos (ruido constante en sus oidos, como si fueran unos pitidos). Pues yo soy uno de ellos desde los 15 años y ahora tengo 31, asi que saquen las cuentas!

Nunca me habían molestado hasta los 28 años cuando se me han subido de volumen y luego de numerosos estudios (incluida resonancia magnética) la cuestión es que no tengo nada malo, por suerte.

Pero a todo esto, mi vida cambió un montón, ya que tengo prohibido ir a recitales, boliches, lugares con ruido excesivo, por lo cual también tuve que dejar de ir al cine!! Podés imaginarme a mí (cinéfilo empedernido) lejos del cine!

Luego de todo esto, tenía dos opciones:

1) Llorar por los rincones de mi vida y maldecir por el resto de mis días (porque para el acúfeno no hay solución hasta el momento, y le ocurre a millones de personas en todo el mundo).

2) Sencillamente, no darle bolilla al maldito pitido y taparlo con otros ruidos (pero cuidándome en no ir al cine, recitales, etc).

Por lo que te darás cuenta todo lo que escribo en mi blog, es porque lo veo en dvd, cable, o lo bajo por internet en algunos casos, no me queda otra.

Pero como bien dices en tu magnífico informe, mi mente cambió en un determinado momento hace unos 10 meses con respecto al acúfeno. No lo tomo como algo molesto, lo llevo lo mejor posible (y creeme que se puede!).

Absolutamente todo está en la mente. Es tal cual como tu dices en el informe.

Te mando un gran abrazo. Saludos, Jorge.

Ursula... dijo...

Spa…
Ejemplo gráfico titulado: “Paz y amor…”
En un colador… hay muchos agujeros… algunos limpios donde el líquido corre transparente y rápido… en otros algo de mugre o grasa o tiempo se les pega y corroe, esto dificulta el paso de todo lo que quiera filtrarse…
Esto que te cuento es comprobable en todos las cosas sencillas de nuestro introvertido existencialismo…
Somos coladores…
Por lo mismo… a veces no tenemos elección de lo que nos vendrá encima…
Tu blog… es una cinta que se dispara por un carretel…de buenas intensiones…
Lo demás… son reflexiones quiméricas… añadiduras… grietas…
Por ende…
Mira de donde viene… y deja que se escurra… besos… Ursula.

Sparrow dijo...

Jorge: Es increíble lo que me contás. ¿Ves? Yo jamás hubiera podido concebir, siquiera, la posibilidad de que se pueda padecer una patología tal, como la que describís y padecés o padeciste en algún momento: mi representación actual del mundo, no la habría admitido como probable. No soy psicólogo, aunque siempre estoy estudiando y buscando opiniones y orientaciones de estos especialistas para mejorar en todo lo que hago; pero estoy seguro de que, la PNL, la gestalt, y otras teorías y disciplinas análogas pueden darte ejercicios para la combatir tu dolencia.
Gracias por compartir tu experiencia con nosotros.
Un abrazo.

Sparrow dijo...

Úrsula: Me conmoviste hasta las lágrimas. ¡Cuánta sensibilidad, mujer!
La antropología y la psicología me enseñaron que, a pesar de todos los esfuerzos que hagamos por ser lo más iguales que podamos o deseemos, cada ser humano es un mundo aparte. Somos distintos. La igualdad absoluta, planteada desde el derecho entre los seres humanos, así como la libertad absoluta de las sociedades, no son más que imposibilidades materiales e ilusiones quiméricas.

Un beso.

Todos Gronchos dijo...

Copié y guardé, lo leo en viaje, me interesa mucho el tema.

Saludos!

Sparrow dijo...

Mr. Groncho: Bueno, maestro. Cambié la URL del blog por una cuestión de seguridad. Después, en todo caso, te amplío en privado.

Saludos.

Nikté dijo...

He recordado algo al leerte esto y es que Lacan, si se le puede llamar discipulo de Freud, cambió mucho pero muy mucho su concepción del amor y de la mujer que tenía el primero y que incluso se llegó a burlar de él, no entendiendo como podía estar casado con la mujer esa esposa que tenía, al parecer un callo.
Jajaja

Que cosas me haces pensar.

¿Quieres ser mi amigo?
¿si?

Sparrow dijo...

Nikté: He leído todos tus comentarios. Sí, quiero ser tu amigo.

Besos a ti y a iberia toda, desde el sur del continente americano.