sábado, 3 de mayo de 2008

El humor seductor del Lobo


Hola a todos, soy Sparrow nuevamente.Nos habíamos dedicado hace unos días del sentimiento trágico de la vida que embriagaba a nuestro amigo El Lobito, el Redentor de las mujeres, que decidió dejar este cruel mundo para unirse a otro más idealista. Hoy nos ocuparemos de uno de los rasgos más seductores que posee su opuesto: El Lobo Feroz. El Lobo, nuestro entrañable amigo, anda por la vida sin tantos problemas, sin preocuparse por el qué dirán los vecinos, por lo que piense una Caperucita de su larga nariz, o de sus escasos recursos económicos, tal vez; se burla a menudo de muchas cosas, no teme decir lo que le molesta, es innovador, creativo, no se va a buscar el lado amigable de una Loba que le interese con fines sexuales, y por sobre todo, ha sabido desarrollar con el tiempo, un humor insuperable, que desde ya, aplica constantemente en sus interacciones diarias con Lobas y Caperucitas rojas.



En definitiva, tiene muchos rasgos de un macho alfa, o sea de un ejemplar muy masculino. En el clásico texto de Perrault, el Lobo, se burlaba de las ingenuas preguntas que les hacía la “pobre niña”; él tenía perfectamente en claro lo que quería. Rebosaba de confianza, y su humor se apreciaba desde lejos. Nada le turbaba su razón, ni lo hacía hesitar de sus propósitos. La astucia es uno de los rasgos principales que todo Lobo debe desarrollar, y el humor es el arma más poderosa con la que cuenta. Ejemplifiquemos:

Caperucita: ¡Abuelita, qué brazos más grandes tiene!
Lobo: Son para abrazarte mejor, hija mía.
Caperucita: ¡Abuelita, qué piernas más grandes tiene!
Lobo: Son para correr mejor, hija mía.
Caperucita: ¡Abuelita, qué ojos más grandes tiene!
Lobo: Son para ver mejor, hija mía.

Hasta que Caperucita pisó el “palito”:

Caperucita: ¡Abuelita, qué dientes más grandes tiene!
Lobo: ¡Son para comerte!

(No es necesario aquí, contar lo que sucedió después de las performativas palabras del Lobo, sobre todo en estos días donde los Lobos están tan sensibles, como para oír finales “tristes” e inusuales).
Como hemos visto, el Lobo es infalible, un "verdadero salvaje", digno de emular por todos los pobres lobitos que andan por el mundo, que seguramente hubieran respondido algo así:

Caperucita: ¡Abuelita, qué brazos más grandes tiene!
Lobito: "¿Te parecen muy grandes…? (empieza a pavonearse). Bueno, sí, la verdad
es que estoy yendo tres veces por semana al gimnasio (empieza a
impresionarla y continua)…. ¿Vos no vas?

(Confundida ante tanta irrefrenable verborragia, atinó a responder por
una cuestión de cortesía).
Caperucita: "Eeeeehhh, sí. Tengo Personal Trainer".
(Esta información lo golpea, y se desvía completamente de su propósito)
Lobito: "Mirá vos, sos una chica bien" (empieza a sentirse en inferioridad de
condiciones, disminuido por el hecho de que Caperucita tenga un Personal Trainer, empieza a especular en su cabeza que “su clase social”, tal vez lo rechace a él; su cabeza comienza a boicotearle sus planes).

"Ojalá yo, hubiera tenido un Personal Trainer de chico" (ahora, se pone a hacer terapia con Caperucita, completamente alejado de su propósito, que era el de generar atracción y despertar una embriaguez de feromonas en ella: y así se pasan alrededor de dos horas charlando). Cuando termina de “hacer terapia” con Caperucita, y haberle amargado la mañana, se atreve tímidamente a pedirle el teléfono, y ésta se lo niega. El Lobito se va pensando que todas las Caperucitas están locas, que son unas histéricas, que él es demasiado lindo para que ella le haya negado el teléfono, etc. En fin, empieza a sentir autocompasión y ese dulce placer por sentirse “mal, incomprendido, único en el mundo”.



El Lobo Feroz en cambio, desde que se levantó por la mañana "despertó" inmediatamente, y aún sin proponérselo generó curiosidad, miraditas de ternura por parte de las Caperucitas, y las hizo sentirse realmente importantes y deseadas. Si trabaja en una oficina, ellas van a preguntarle cosas con cualquier excusa, y el siempre bromea con ellas. Si se encuentra en un boliche, no pasa desapercibido, si va al kiosco a comprar caramelos, coquetea con la kioskera, quien lejos de ofenderse por su enorme escopeta de francotirador, le cuenta historias de su hermana mayor para impresionarlo a él, le habla de las buenas notas que se sacó en la escuela, etc.



La palabra que mejor define al Lobo Feroz es astucia. En la película la Naranja Mecánica, por ejemplo (que si no han visto les recomiendo que vean), el protagonista Alex, aborda a dos chicas en una galería como un verdadero predador. Fíjense en esa película los movimientos de Alex en esa escena, observen la seguridad con la que habla, y lo poco que lo hace. No habla para impresionar, sino para despertar las feromonas de las chicas. Miren el sarcasmo que utiliza, observen lo experto que es para la comunicación No Verbal. Bueno, igual tengamos en cuenta que es una película, no es que las cosas resulten tan sencillas en la vida real, pero yo he podido comprobar que cuanto más sea uno capaz de dominar la comunicación no verbal con las mujeres, mejor le irá. En esa película también pueden verse en él, algunos rasgos típicamente alfas de un varón: sinceridad, serenidad, y el aplomo para manejar las situaciones de cuestionamiento de su liderazgo dentro del grupo. Desde ya que Alex es un delincuente, pero no es eso lo que aquí estamos juzgando, sino su capacidad seductora.
Y no quiero dejar pasar esta oportunidad para preguntarles a todos: ¿Por qué Caperucita le dio al Lobo las coordenadas exactas donde vivía su abuelita?
Por hoy los dejo.
Un saludo a todos.

PD: La palabra performativo (que no encontrarán en un diccionario cualquiera, la utilizamos las personas de ambiente de las letras para impresionar a la chusma ignorante), significa o describe una determinada acción de su locutor, y si su enunciación equivale al cumplimiento de esa acción. O sea, cuando decir y hacer se transforman en una misma cosa al mismo tiempo.

21 comentarios:

Stella dijo...

No vi la peli, pero la voy a alquilar. Ahora me dio curiosidad!

Con respecto a tu pregunta..
Si los lobos feroces son como los encantadores de serpientes, entonces las caperucitas siempre sucumben ante ellos.

Besitoo

OliverX dijo...

Absolutamente de acuerdo. Sin humor inteligente no se capta la atención de una fémina.
Es un arte que muy pocos han desarrollado. Alex es un psicópata, inteligente por supuesto, como todos los psicópatas o sociópatas. Es interesante la reflexión, recuerdo la escena y es cierto que provoca atracción salvaje.

Stellita:
La Naranja Mecánica es un clásico para tener en casa. Yo me la compré de tanto verla. (Junto con The Wall, por supuesto)

Abrazo, Gorrión! (volví)

Sparrow dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sparrow dijo...

Stella: Sí, somos así de irresistibles. ¡Qué vamos a hacer!

Un beso.
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Oliverx: Vamos viejo, sé sincero conmigo, Alex nos cae bien a todos.
Si te doy a elegir entre Alex y algún político argentino (el que se te ocurra), ¿con quién te quedarías? Por otro lado, no creo que sea más psicópata que muchos de los que nos gobiernan.

Un abrazo.

Miguelo dijo...

como era la cancion? hola mi amor yo soy tu lobo...

Sparrow dijo...

Hola Miguelo: Disculpá mi ignorancia, pero no sé de que canción me hablás. ¿Es de un grupo español?

Saludos.

Jorge - cinenovedades dijo...

Es totalmente cierto, el humor atrae bastante la atención femenina, mejor si te sale de manera natural, por supuesto.

Entre Alex y un político argentino. Con cual me quedo? Uyy que dificil que es? Noooo, mentiria. Me quedo mil veces con Alex, jaja.

Sparrow, te mando saludos. Lo tuyo es todo un servicio a la comunidad.

Jorge.

Romina Ortiz de Landázuri dijo...

Hola Sparrow... sí, es una radiografía de los machos alfa, esos que son unos depredadores... así que perteneces a ellos???
Mmmm, pues yo, como lo dice C. Pinkola, soy una mujer salvaje que no se deja deslumbrar por el brillo de las palabras, esas me las tengo muy estudiadas, así que no caigo fácilmente; siempre ando con el instinto de supervivencia muy alerto para no ser víctima de lobitos.

[Mira lo que son las cosas, los dos somos letrólogos!!!]

Saludos

Sellenne dijo...

Pululaba por el blog de gabriela, y me encontré con "los cuadernos de un seductor" y no pude dejar de pasar a chusmear, jejeje

Respecto de su Lobo seductor, opino que, como en todo, los machos alfas pasan de alfa a omega cuando encuentran la horma de su zapato, esto es, el día que Caperucita se niega a caer rendida a sus pies ...

Performativo vendrá quizás, de performance?????

Sparrow dijo...

Jorge: Muchas gracias.
Un fuerte abrazo.

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Romina: Mucho cuidado con los Lobitos, se enamoran fácilmente e idealizan otro tanto a cualquier caperucita con un coeficiente intelectual superior a 80.
Comparto contigo tu pasión por los "Héroes del Silencio" y la literatura.
"Todo arde si le aplicas la chispa adecuada"

Sparrow dijo...

Sellenne: Yo tengo un pie bastante grande, no es fácil encontrar una horma para mi zapato.
Calzo 44... ¿Te parece grande o chico?

Sellenne dijo...

Sparrow: me dejaste picando el chiste facil, pero me abstengo ... ;)

Stella dijo...

Y no pude con mi genio. Fui y la vi!
No me gusta ese lobo feroz, no me gusta nada! Pero no pude dejar de mirarlo!!

Te nombré en el post del blog setentoso

Todos Gronchos dijo...

Qué bueno es leer cosas escritas por gente inteligente y sensible a la vez.

Saludos!

Sparrow dijo...

Mucho cuidado Stella con ese Lobo, es un seductor.
De todas formas, yo creo que si te "atacara" un lobo así, no podrías resistirlo, por más que me jures una y otra vez que no te gusta.

Un beso.

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Mr. Groncho: Saludos, master.
Lo mismo opino de vos.

Stella dijo...

Estuve bajo el embrujo de un lobo muy parecido, Sparrow, casi tres años. Fue una lucha, pero que lindo la pasé!
ajajajjaaaaaaaa

Besos

Gabriela dijo...

sparrow, caperucita le dio las coordenadas al lobo porque será caperucita pero no tontita y quiso que el lobo la pudiese contactar.. tirò el pañuelo digamos.

El lobo astuto es terrible. Porque no sòlo puede lograr que las caperucitas le demos los calzones.. sino que hasta seamos capaces de enamorarnos.

Y ahí si estamos al horno. Creo que esa es la metáfora expresada en "para comerte mejor".

Un beso para ud.

Sparrow dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sparrow dijo...

Esa es la verdad Gabriela, a las Caperucitas les gusta el Lobo Feroz; pero esa parte del cuento o esa verdad, nunca la han querido contar nuestros narradores, sólo Perrault tuvo la lucidez y el humor suficiente para saber decírselo a la Corte de Versalles. En el cuento de Perrault, El Lobo le dice: "Deja la torta y el tarrito de mantequilla encima del arca y ven a acostarte conmigo" (...) "Caperucita Roja se desnudo y fue a meterse en la cama" (...)

Un beso.

Sellenne dijo...

sparrow:

HORRORRRRRR!!!!!!!!!
Y seguramente, la muy zapalla piso el palito... en fin
Esta en la naturaleza de las mujeres, creo que todas somos bastante Caperucitas y nos encantan los Lobos... (o por lo menos, pensar que podemos jugar con el lobo... :S )

Sparrow dijo...

Así es Sellenne, si el Lobo no representara un desafío para ustedes, no les interesaría en lo más mínimo.

Saludos.